Un viaje provechoso

| GONZALO PARENTE |

OPINIÓN

03 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

EL FUNERAL de Estado por las víctimas del 11-M dio ocasión para que numerosos líderes políticos se desplazasen a Madrid en misión diplomática, a fin de testimoniar el pésame de los respectivos Gobiernos ante tan luctuoso suceso vivido en España. Esta ocasión serviría también para despedirse del presidente saliente y tener un primer contacto con el nuevo líder del Gobierno de España. El caso del primer ministro británico Tony Blair fue paradigmático, porque el cambio del Gobierno supone una incógnita estratégica todavía por despejar, para ver dónde y cómo se sitúa España. Pero el viaje de Blair al Sur tendría después de Madrid dos paradas más, en Lisboa y en Trípoli. De esta forma, el viaje sería políticamente aprovechado al máximo. Despide a un importante aliado español, pero refuerza a otro histórico portugués y le da la bienvenida a un reconvertido líder norteafricano para que se una a la lucha contra el terrorismo de Al Qaida. El pasado 24 en Lisboa pronunció un importante discurso con mensaje para «quien quiera entenderlo». Mencionó en primer lugar los tristes sucesos de Madrid: «Fue un acto lleno de tristeza, pero también de dignidad y unidad que nos afectó a todos profundamente». También se refirió al debate sobre Irak, «entre quienes creen que es parte de la guerra al terrorismo y los que piensan que es una provocación al mundo árabe», y añadió razones múltiples para defender la intervención británica en la guerra de Irak. También señaló las demandas de Al Qaida, que incluyen la desaparición del Estado de Israel y la recuperación del territorio de Al Ándalus. Al día siguiente viajó a Trípoli, donde se entrevistó con Gadafi, quien lo recibió en una tienda de campaña ( jaima ). Allí se acordaron cuestiones más prácticas, pero que van en la misma dirección. En primer lugar ofreció un acuerdo para entrenamiento del ejército libio en el Reino Unido; también se iniciaron conversaciones de la empresa de armamento BAE Systems para suministros de material de aviación a Libia; por último, lo más importante para los británicos fue la firma de un principio de acuerdo para que la empresa Shell pueda explotar las reservas libias de gas y petróleo. Así pues, vemos como el Reino Unido aprovecha todas las oportunidades para reforzar su postura estratégica en el Mediterráneo Occidental con una base de acuerdo con Libia, algo que ya había iniciado Aznar, pero tampoco olvida que en la famosa foto de las Azores, el anfitrión era Durao Barroso. ¡Qué casualidad¡