Mi menú

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

IBERIA, a toda página en color, anuncia «Tu menú» (mi menú). Puedo elegir lo que más me apetezca, desde un simple sandwich hasta un exquisito surtido de ibéricos, todo a precios razonables. Debido a la guerra de los vuelos con precios a ras de suelo, se acabaron las atenciones gratis en los aviones. Si quieres tomar algo, has de pagarlo o llevarlo. Los vuelos están a punto de convertirse en los vagones de tercera de los trenes de la Renfe antidiluviana. Harán aparición las fiambreras con tortilla de patata o con el guiso de jarrete, los bocadillos de chorizo, los termos con café caliente y las botellas de tinto peleón. Se recuperará la camaradería de los viajes de antaño, compartiendo las viandas, intercambiando datos de procedencias y aficiones, al mismo tiempo que se enseñan las fotografías de hijos y nietos. Ya he pensado en mi menú. Me llevaré un buen bocadillo de lonchas de jamón con rodajas de tomate y, en una micronevera, un yogur desnatado (no pasteurizado) y una botellita de agua.