La selva

La Voz

OPINIÓN

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

09 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LA NOCHE en la selva es grande, enorme, un eco negro, sólo reflejo de la sombra en la sombra, luto sobre luto, la selva. La redacción durante el día es como una selva, las noticias que no dejan de llegar, la gente que se levanta, que cambia páginas, que entra en Internet, que coge el teléfono, que llama, que habla por el móvil y se levanta, que va a por un café, que vuelve a por otro café y así siempre. Caen las horas y llega la noche, la noche, mamá, en la redacción, es más tranquila, la noche en la redacción es un zumbido de muchos ordenadores que no se han apagado, el zumbido de la luz artificial, es como estar en el interior de un insecto, un insecto al que sólo aplastas cuando apagas el ordenador, cuando apagas las ideas de tu cabeza y te vas a dormir. Mamá, ¿duermes ya?, a pesar de la selva, a pesar de haber vivido en Guinea tantos años, tan niña, con tanto miedo, el miedo se puede sacudir del cuerpo, pero el miedo queda como una telaraña en los recuerdos, los recuerdos que duelen como golpes mal curados, estoy en la redacción, de noche, y pienso en ti, en cuando me hablabas de lo negra que era la noche negra en la selva, la boca negra de la selva, como el agujero negro de la depresión, duerme, mamá. cesar.casal@lavoz.es