CÉSAR CASAL GONZÁLEZ
02 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.NO ME GUSTA el cine español, gran parte del cine español. Creo que hacen teleseries en vez de películas (sexo, tacos y chistes de trazo grueso). Por no hablar de los insultos a la inteligencia como Torrente. Pero me ha encantado que nuestros cineastas hayan decidido dar un paso adelante como ciudadanos para hacer un documental con pequeños cortos sobre la realidad del Estado. Con la que cae, está muy bien que todos entren en campaña. Cada uno a su manera. Los nacionales ya tienen a Urdaci. Si Televisión Española no emite el filme, aún le dará más publicidad y terminará por llegar a todas partes. Hoy, menos mal, son cientos los canales para distribuir un DVD. Dicen que lo mejor para votar es estar informado. Pues lo que van a hacer nuestros cineastas es informar, mejor dicho, opinar sobre las pateras, los malos tratos, las hipotecas, el paro, la guerra de Irak, el Prestige¿ Todos deberíamos de ver el resultado. Sería como escuchar dos radios de ideologías distintas o ponerse gafas de dos colores. Por un lado, la política de nodo, y, por otro, estos cineastas que buscan comprometerse con el vecino de al lado. La libertad de expresión está garantizada en la Constitución, ¿o no? cesar.casal@lavoz.es