Maragall amenaza de nuevo

| ALFONSO DE LA VEGA |

OPINIÓN

05 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

POR SI NO TUVIERA bastante con el bochornoso deterioro de las instituciones españolas en Cataluña que está protagonizando, nuevamente Maragall se permite amenazar a los españoles con «otro 36» si no se sale con la suya. El palacio de san Jaime, donde un Azaña que salvó el intento de golpe de Estado de la Esquerra mal llamada republicana contra la República se atrevió a dar un grito de ¡Catalanes: viva España!, entusiastamente aclamado por la multitud, se ha convertido en los últimos días en un espectáculo propio de la madrileña plaza de Oriente, allá donde el caudillo festejaba con sus correligionarios los grandes conquistas del Régimen. Pero la rebelión de este tenebroso personaje no es sólo contra España, sino primeramente contra el PSOE, al que parece se ha propuesto hundir. Y es el PSOE quien debería tomar nota y reconstituir lo antes que pueda un partido socialista digno de tal nombre en Cataluña y en el resto del país, porque está visto que teniendo tales socios fraternales no necesita otros adversarios para ir derecho al abismo. El papelón de un Zapatero intentando chupar cámara en el balcón del palacio detrás del honorable pacifista renegado filoetarra y su no menos honorable jefe, y rehén de ambos, es de los que no se olvidan fácilmente. No sólo los socialistas de bien, la gente honrada, cuando no heroica, que en algunos sitios ve amenazada su vida y su hacienda por los contertulios de Rovireta, las mismas bases del propio partido socialista en Cataluña ahora traicionadas, sino todos los demócratas preocupados por el buen funcionamiento del sistema político democrático español deben instar a una refundación del partido socialista. Un partido que en vez de aliarse con saboteadores, tenga en cuenta los desafíos que la globalización plantea a España y que no se avergüence de llevar ese nombre en sus siglas.