Se acabó la campaña

| LOIS BLANCO |

OPINIÓN

26 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

EL OPORTUNISMO del PSOE y del BNG al aprovechar la tibieza inicial del PP ante la condena por abusos al alcalde de Toques no exime de su responsabilidad al regidor ¿verdad? Pues la voracidad con la que el PP le va a hincar el diente a Zapatero por las andanzas por las Galias de Carod Rovira tampoco exime al PSOE de la responsabilidad de embarcarse con Esquerra en la Generalitat. Durante los años 2002 y 2003, se airearon sucesivos intentos de Carod Rovira por mantener encuentros con la dirección de la banda terrorista. La noche de las elecciones catalanas, su primer grito fue para clamar por la independencia, mientras que la felicitación telefónica que le producía más satisfacción era la de Ibarretxe (sic). A pesar de que el socialismo y el nacionalismo de Esquerra no pegan ni con Loctite, un Maragall cegado por la ansiedad de despojar al pujolismo del poder se echó en brazos del emergente Carod. Fruto de aplicar el todo vale, el PSOE tiene ahora como socio a un señor que se cita a escondidas con los jefes de la banda que han matado a socialistas como Fernando Buesa o Ernest Lluch, y que acosan una semana sí y otra también a la alcaldesa de Lasarte. Zapatero, Nadal, Caldera,... se lamentaban ayer ante la televisión como maridos despechados. Sin embargo, Carod no ha engañado a nadie. Su reunión con ETA es un paso más para conseguir lo que propugna su formación en sus estatutos en letra bien clara: la independencia de Cataluña. En este asunto, el único que se ha engañado a sí mismo es el PSOE. Un partido que ayer perdió la posibilidad, si la tenía, de gobernar España a partir del 14-M.