Rebajas

| JUAN C. MARTÍNEZ |

OPINIÓN

15 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

ESTAMOS de rebajas, y no sólo en los grandes almacenes. Estadística dice que los precios crecieron un 2,6% en el 2003. La autoridad añade que la cosa va bien. En enero, la inflación bajará, porque los padres de la patria, preocupados por evitar sustos a los contribuyentes, incluyeron el año pasado las rebajas en el cálculo del IPC. Si uno creía que ir a las rebajas era incrementar sus gastos y su consumo, a veces inútilmente, ahora resulta que no, que es un deber patriótico, porque ayudas a reducir la inflación. Puestos en esa línea, señor Rato, ¿por qué no meter en el cálculo a los que no compran nada, a los pobres de pedir, a los que comen el potaje de la cocina económica? Adjudicándoles una ponderación por su número (Cáritas dice que son 7 millones) y fijando su contribución al IPC en 0% todos los meses -como no compran, no encarecen-, aportarían, pese a su inopia, contención a los precios y competitividad a la industria del país.