Explicar Vigo

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

PREGUNTA: ¿Desalojó el BNG a Ventura Pérez Mariño de la alcaldía de Vigo retirándole la confianza? Respuesta: Sí. Pregunta: ¿Propicia el BNG, con su abstención, la llegada de Corina Porro a esa alcaldía? Respuesta: Sí. Pregunta: ¿Ha entregado el BNG la alcaldía de la primera ciudad de Galicia a los populares, quitándosela a sus aliados naturales? Respuesta: Sí. Pregunta: ¿Se le debe por tanto al BNG el mérito de que los populares dispongan ya del eslogan «no hay alternativa al PP en Galicia» para las próximas campañas electorales? Respuesta: Sí. Los nacionalistas van a tener que pasarse los próximos meses explicando a la sociedad gallega cómo es posible que una fuerza progresista entregue, con sus votos o sus abstenciones, una alcaldía a un partido conservador, eterno adversario y bestia negra de su existencia. Después, si quieren hablamos de los errores de Pérez Mariño, pero antes que se expliquen. Porque partiendo del hecho de que BNG y PSOE quedarán tocados por esta crisis, alguno quizás hundido, lo único cierto es que ha sido la actitud empecinada e irreflexiva de los nacionalistas la que ha hecho trizas el gobierno municipal vigués. Y no sólo lo ha hecho sino que parece dispuesto a volver a repetir el experimento tan pronto le venga en gana. No descartan la posibilidad, también barajada por algún destacado socialista, de desalojar a Corina Porro de la alcaldía en el momento en que sean capaces de recomponer los trastos rotos. Un ayuntamiento no es la peña de petanca de Baralla. Que cambia de presidente y de tesorero cada mañana. El vigués y los vigueses merecen el respeto que parece no concedérseles. Corina Porro ha de llegar a las próximas municipales siendo alcaldesa. Para demostrar que no se actuó con insensatez. Para que les salgan los colores a quienes propiciaron esta paranoia.