Un buen comienzo para el BNG

| ARTURO MANEIRO |

OPINIÓN

02 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

EL NUEVO BNG salido de la última asamblea ha comenzado con muy buen pie, con talante generoso y con gran sentido del desprendimiento: le ha dado la Diputación de A Coruña al PSOE de Paco Vázquez y va a permitir que en Vigo gobierne el PP como la lista más votada en las urnas. No se puede pedir más sentido común para el nuevo equipo de Anxo Quintana. Esto supone una reconciliación del Bloque con Paco Vázquez en A Coruña y la eliminación de hecho del BNG en los bancos de la oposición de las corporaciones municipal y provincial coruñesa. Todo un triunfo de Vázquez: ha conseguido una vez más que sus encantos dieran frutos. Ha salvado a Salvador, que veía su presidencia de la Diputación más lejana que la de Simancas. Ha doblegado al BNG. El PSOE coruñés siempre había defendido que debía gobernar la lista más votada, el grupo mayoritario. Paco Vázquez siempre había sido una especie de martillo de herejes contra los nacionalistas de cualquier autonomía. Siempre había defendido que los pactos deben hacerse bajo un programa claro, específico, serio, consistente, que justificase el acuerdo. Ahora la coyuntura no le permite seguir manteniendo estas actitudes, esas ideas, y no las mantiene. Es lógico que con esta situación el PSdeG se sienta cómodo. Haga lo que haga siempre encontrará el respaldo del Bloque, de una forma u otra. Tampoco debe dársele demasiada importancia al hecho de que a cambio de la Diputación de A Coruña se le entregue la cabeza de Ventura Pérez Mariño al BNG. Ventura sabía con quien se jugaba el prestigio y su carrera política, no era la primera vez que le dejaban en la cuneta. Seguramente, después de una temporada de firmeza, los socialistas llegarán a un acuerdo con el Bloque para nombrar alcalde a una tercera persona, bien porque Mariño se vaya por cansancio, bien porque lo convenzan de que será lo mejor para Vigo. Esto hará que vuelva el equilibrio de fuerzas a la ciudad olívica e incluso puede que el BNG consiga más poder. En todo caso, está claro que Vigo necesita una normalización ya. La economía de la ciudad no puede aguantar más la paralización administrativa municipal. Los empresarios están convencidos de que si el Ayuntamiento vigués fuese capaz de tramitar las licencias que hay solicitadas para construir viviendas en Vigo, se acabaría con el paro en la comarca. Es más, algunos están entrando en situaciones de riesgo económico porque los pagos de préstamos agobian y los solares comprados están muertos de risa sin producir rentabilidad dentro de los plazos previstos y asumibles. Es decir, no se trata sólo de poder acabar con el paro, sino de impedir que quiebren empresas. Vigo lo merece.