SÍ QUE ES paradójico que el Pacto de Estabilidad, impuesto en 1997 por Francia y Alemania para hacer cumplir los criterios de convergencia en la Unión Europea, haya quedado en suspenso por imposición de esos mismos países, incumplidores netos de sus propias exigencias, naturalmente pensadas para los demás y aplicadas en su momento a Portugal. Es algo decepcionante, bochornoso, poco serio y, lo que es peor, explicable y comprensible. El pasado martes se le dio un buen puntapié a la confianza y a la credibilidad que merecen las medidas comunitarias. La idea de que Francia y Alemania, los dos países más grandes, se autoeximan de las sanciones que les corresponden por superar su déficit el 3% del PIB, deja ver las flaquezas de la construcción europea. No se trata de rasgarse las vestiduras como si uno no conociese la fragilidad del paño. Se trata de reflexionar sobre la incoherencia y la impunidad, dos compañías poco convenientes en una sociedad. Es incoherente que franceses y alemanes se alíen para saltarse sus propias normas y no ser castigados por ello. Mala disposición y mal precedente. Y un claro motivo de desconfianza para los pequeños . Cuando el canciller alemán Gerhard Schröder trataba de zafarse del lastre del antiamericanismo, en nombre del cual había logrado ganar de nuevo unas elecciones que tenía perdidas, repetía a diestra y siniestra: «No hace falta menos EE.?UU., lo que hace falta es más Europa». ¡Más Europa! Pues vaya manera de construirla, a golpe de infracción e inobservancia, con la ortodoxia y la autoridad del Gobierno de la Comisión Europea por los suelos. Porque la suma de los votos de España, Holanda, Austria y Finlandia no fue suficiente (por un voto) para alcanzar la minoría de bloqueo. Más Europa. Eso es lo que queremos todos los que creemos que la UE es el mayor logro del último medio siglo en términos de construcción de un espacio comunitario de paz, seguridad, solidaridad, cohesión, integración sin hegemonías, respeto a la diversidad y subsidiariedad. ¿Están hablando Chirac y Schröder de la misma Europa cuando deciden saltarse a la torera el Pacto de Estabilidad?