Diferentes

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

06 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

UN ESTUDIO (La Voz, 19-9) confirma lo que se sabía o se intuía: a la hora de comprar, los hombres somos muy distintos de las mujeres. Creo que los tiempos máximos dedicados a ir de tiendas es lo de menos. De todos modos me parece excesivo el máximo (una hora y doce minutos) que los hombres somos capaces de resistir comprando y escaso el margen (sólo media hora) en que nos superan las mujeres. Pienso que la diferencia esencial, entre hombres y mujeres, está en el modo de abordar la compra. Les cuento. Feria de Vila Nova de Cerveira (Portugal), un sábado cualquiera. Un hervidero de gente pulula entre los puestos. Espero a cumplir mi labor de bolseiro (llevar bolsas). Llegan un hombre y una mujer. Él le pregunta a ella: tú exactamente , ¿qué vienes a comprar aquí? Ella ni le contestó. A Vila Nova (a El Corte Inglés o a cualquier otro mercado), las mujeres van a comprar exactamente lo que compran.