Necrofotos


LA UNIÓN Europea, tan sensata como ella parecía, amenaza con ilustrar las cajetillas a golpe de truculencias en las que una dentadura a media asta, negra y hedionda, es la penitencia más leve para el pecado de fumar, ahora vicio nefando. Este ejemplo deja claro que la tolerancia hacia el tabaco se acabó a comienzos del Pleistoceno.La UE con su iniciativa de esas necrofotos se empareja con Abundio, que asó la manteca. Esa iniciativa se merece un porcentaje de las tabacaleras en la venta a impenitentes de petacas que tapen el mal gusto de las necrofotos con unas espléndidas vistas de Vuelta Abajo y Virginia y con las fotos de Churchill y Orson Welles encaramados a un puro. Y no me hagan aspavientos los ayatolás del antitabaquismo porque me sé al dedillo todas las miserias del vicio que dejé en seco, por estenosis de congojos que no dejaba pasar el humo. Sin médicos, psicólogos, cursillos, prospectos y tabarras, en décimas de segundo tomé la decisión que hizo del 18 de enero de 1990 el segundo día más feliz de mi vida. Y no digo el primero porque la educación recibida hace que reserve ese puesto para el de mi Primera Comunión, 9 de mayo de 1949. Esas tonterías de invadir las cajetillas con miserias y desgracias que todo fumador conoce serían menos tontería, si tuvieran un poquito más de coherencia por parte de la Unión Europea, que también conoce bien los miles de muertes, muchas de ellas violentas, enfermedades a esgalla , millonadas en gastos sociales, bajas laborales y mil desastres más que tienen el alcohol y el alcoholismo del whisky, la cerveza, el coñac, el champán y la ringlera de vinos que la Unión Europea produce, consume, exporta y celebra con mil pompas culturales. Pero ¿quién le va a colgar al botellón una advertencia siquiera, ya no digo una necrofoto, de que el alcohol produce una enciclopedia de desgracias? ¿Qué bodega va a ampliar el cuento de que el vino es afrutado y aterciopelado con el aviso de que puede producir cirrosis, cardiopatías y otras desfeitas ? ¿Embotellarán vino y licores advirtiendo, necrofoto incluida, que el alcohólico pasivo no es el vecino al que apestas con tu aliento o tu vomitona, sino la víctima mortal o grave del conductor bebido, o del borracho que arremete contra la familia? ¿La promoción tradicional, pública y masiva del alcohol y sus alegrías como motor de la fiesta colectiva tendrá alguna necrofoto, aunque solamente sea la de un tío con resaca?

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Necrofotos