El destino de Camilo Nogueira

GERARDO GONZÁLEZ MARTÍN

OPINIÓN

SON YA VARIOS los dirigentes del BNG que han vaticinado en público una derrota de Camilo Nogueira en su carrera hacia la candidatura de presidente de la Xunta por los nacionalistas. No sé si expresan sus deseos o conocen con detalle lo que van a votar las bases de la organización frentista, porque en sus sueños cuentan y recuentan a los futuros participantes en los comicios, hasta conciliar el sueño. En algún caso han ido más allá, atribuyéndole a Nogueira poco menos que condición de gafe en estas lides, lo que despejaría cualquier duda sobre operaciones orquestadas para elevar al podio a otro candidato, más del gusto de la UPG. Serían el destino y el malfario combinados en Nogueira y no una operación de altas instancias frentistas los que darían al traste con las ambiciones del eurodiputado del Bloque. Otros menos advertidos de la supuesta gafancia de Camilo Nogueira, que justificaría los apoyos a un candidato diferente, estimamos que el personaje reúne condiciones y méritos para aspirar a esa nominación. Pero ni tiene a su favor a quienes mandan de verdad en el Bloque ni responde a los nuevos modelos que, como él mismo denunció, parecen primar a quienes apenas tienen trayectoria política y profesional. El relatorio de méritos del rival ya anunciado, Anxo Quintana, se hace en lo que canta un gallo, en tanto el suyo requeriría tomarse tiempo. Es más fácil para la cúpula de un partido, evidentemente, prever actitudes y comportamientos de un candidato con historial que de otro que no reúna esa condición, pero también es más difícil, en teoría, manejar y dominar a quien ha participado en mil batallas políticas y profesionales, como es el caso de Camilo Nogueira. El caso del eurodiputado al que barones de su formación política condenan inexorablemente a perder en las urnas es una evidencia de cómo se liquida día a día una sociedad de la meritocracia. A no ser que las bases, exentas de superiores inspiraciones, lo remedien.