DESPEJADA LA incógnita sobre el candidato del PP a la presidencia del Gobierno central parece que sólo quedan algunos asuntos pendientes en Galicia. En algunos conselleiros de la Xunta existía el temor de que Mariano Rajoy cayese en la tentación de desembarcar en Galicia para preparar la sucesión de Fraga. Si esto fuese así, muchos -por lo menos cinco, excluyendo a Cuiña- perderían las posibilidades que aún albergan de ser delfines. Ahora ya pueden respirar tranquilos. Ahora ya no están ante un adversario sino ante un amigo de toda la vida. Rajoy es ahora en el PP de Galicia el más amigo de todos, desde siempre. Siempre han hecho lo posible para promoverlo, para incluirlo en los cargos del partido, para contar con él de una forma incondicional. A partir de ahora todos le respaldarán y estarán detrás de él como un solo hombre. Sin embargo, la incógnita se desplaza ahora a Galicia. Ya dijimos en alguna ocasión que Fraga está en una situación inmejorable para hacer una remodelación, para redecorar la Xunta. Es el momento de abrir las ventanas, de airear, de dejar que entre el sol en algunas estancias muy cerradas. Hay que mover los muebles de sitio, renovar los que están deteriorados o muy vistos. Es necesario limpiar las telarañas y barrer los rincones, como se hace en cualquier casa después de un tiempo de vacaciones. Cuando no se realizan estas imprescindibles tareas del hogar, todo parece viejo, rancio, desapacible, raído, pasado de moda. Los insectos se adueñan de gran parte de las estancias y ya no hay quien viva tranquilo. No hay frescura en el ambiente y el ritmo vital disminuye. Esto no tiene que suceder en la Xunta ni en el PP de Galicia. Existen equipos buenos, dirigentes jóvenes que pueden tomar el relevo si se les van dando oportunidades. La casa todavía puede estar cerrada una temporada más, quizá hasta las elecciones generales. A partir del primer trimestre del 2004, según sean los resultados para el PP en toda España, será un buen momento para preparar el nuevo equipo capaz de afrontar con frescor y atractivo las autonómicas del 2005. Fraga puede hacerlo.