Del grial a la estrella invertida

| ALFONSO DE LA VEGA |

OPINIÓN

RISCO, en su etapa de colaborador de La Zarpa , publicó un artículo sobre el mito del grial, en el que glosaba la fe ciega que tenía Ramón Cabanillas en que desde la cumbre del Cebrero la mística radiación del Santo Grial iluminaba nuestras almas con esperanza. Y continuaba: «Os arqueólogos d'agora principian a quitarll'a poeira à leenda do San Graal, cuando nós, os nazonalistas futurizantes, tiñamos xa feito moito mais do qu'iles poden fager: tiñamos criado o mito do San Graal galego. Namentras iles catalogan os mitos mortos, faguemos nós xurdilos mitos criadores d'espranzas novas». El grial adorna la bandera constitucional gallega, rodeado de lo que puede admitir una interpretación esotérica tántrica: la de la energía espiritual que se desenvuelve a través de los chacras o centros psíquicos del hombre. Risco tenía muchos defectos como buen nazonalista: racista, xenófobo, integrista, etcétera, pero no se le puede negar cierto sentido aristocrático de la cultura: un intento de ser mejor. Pero en esto vino la decadencia de Occidente que se temía Spengler y los nazonalistas gallegos futurizantes de ahora han cambiado el grial por la estrella. Pero no la estrella que guiaba a don Quijote, al Dante o a todos los grandes iniciados en busca de la Justicia, la Libertad, el Amor y el Bien, sino la invertida, la que desde la tradición pitagórica representa a la bestia, al hombre degenerado. Quiera el Santo Grial y la espiritualidad universal que simboliza, que tal sustitución se deba a simple ignorancia y no signifique todo un programa político y cultural, pues, si no, ¡que Risco nos coja confesados!