Compañera te doy

| PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS |

OPINIÓN

EL FUTURO de Zapatero al frente del PSOE es una incógnita. Alguien en la Villa y Corte le ha comparado a esas mayonesas que, sin saber por qué, por más vueltas que les des, nunca terminan de cuajar. Pero tan preocupante o más resulta que hayan sido las mujeres compañeras del partido quienes hayan tomado la iniciativa de cuestionar el liderazgo del secretario general. Es posible que las críticas de Cristina Alberdi y de Rosa Díez anuncien el avance hacia un partido de corte matriarcal, que a algunos parece razonable después de varios turnos de decepcionante gobierno masculino. Cierto es que una sola golondrina no hace verano. Pero en este caso ya son dos, y no parece que el coro haya de acabar ahí. De ser así, la cosa no tiene buena pinta para Zapatero. Ya se sabe, desde Roma, que «la mujer ama o aborrece, no tiene término medio». Y en este caso, además, han leído a Marx y aquello de la mujer, proletaria del hombre... ¡Vaya por Dios!