DICEN QUE SON POCAS las 77 prisiones con que contamos, que están repletas ya con cerca de 60.000 reclusos y que lo estarán mucho más de cumplirse las previsiones del Ministerio del Interior de incremento anual de otros 5.000. Nuestras prisiones están hoy regularmente repartidas por la geografía: hay al menos una por cada provincia, salvo en Zamora, Málaga y Guadalajara, aunque alguna, como Cádiz, con cinco establecimientos, parezca tener especial vocación prisionera . Lo curioso es cómo se recibe en cada sitio el anuncio de construcción de un nuevo centro. Unos lo aceptan a regañadientes mientras para otros, que por licencias y permisos de construcción van a recibir del ministerio un importe equivalente a tres o cuatro años de presupuestos municipales, el asunto se transforma en el gordo de la lotería de Navidad. Los romanos decían que «la cárcel nunca es bella». Pero los duelos con pan son menos.