AMNISTÍA Internacional asegura que en la mayoría de los países de la UE se usa de la tortura. A ello habría que sumar las restricciones de derechos y la minoración de los gastos sociales para incrementar los de defensa. En este marco, los miembros de la asamblea redactora del proyecto de constitución europea discuten, en nombre de Dios, por incluir o no una referencia expresa al cristianismo. En el preámbulo, Europa aparece como «un continente portador de civilización» y sus habitantes como gentes que «han desarrollado progresivamente los valores que son el fundamento del humanismo», la igualdad, la libertad y el respeto a la razón, inspirándose para ello en «las herencias culturales y religiosas que forjan su historia...». Sabemos y sentimos cuáles son esas raíces. Y sin embargo, ello no nos libra de la lucha por los adjetivos ni de las contradicciones entre acción y pensamiento. ¿Qué nos pasa? Ese es nuestro gran problema, el tener que preguntarnos qué nos pasa.