Para enviar preguntas: LES DIGO siempre a mis alumnos que el ácido sulfúrico es el ácido más importante de la Química y seguramente exagero, pero no tanto. Quizá el más importante sea el ácido desoxirribonucleico (ADN), ya que es el ácido de la vida y de la herencia. La importancia del sulfúrico se debe a que se emplea en muchas industrias y su consumo es uno de los índices que se usan para conocer el nivel de industrialización de un país. El ácido sulfúrico se relaciona con la fabricación de fertilizantes, explosivos, pinturas, pigmentos, productos textiles, detergentes, refinado de petróleo, plásticos, etcétera. A raíz de la catástrofe del Prestige (La Voz, 16-11-2002) se produjo una fuga de ácido sulfúrico en Arteixo, en el trasvase de un camión cisterna a los depósitos de una empresa de trefilería (trefilar es reducir un metal a alambre), que usa sulfúrico en procesos de decapado. La fórmula del ácido sulfúrico es de obligado conocimiento (H2SO4: hache-dos, ese, o-cuatro). Se obtiene industrialmente por el método de contacto. El azufre se quema y se convierte de dióxido de azufre, que, mediante la acción de un catalizador, se transforma en trióxido de azufre y éste, con agua, da ácido sulfúrico. Su nombre antiguo (aceite de vitriolo) hace referencia a que el ácido sulfúrico es un líquido de aspecto oleoso, relacionado con los sulfatos (vitriolos). Tiene una gran avidez por el agua y por eso quema. Es espectacular la reacción que se produce al añadir unas gotas al azúcar (sacarosa, un hidrato de carbono). Se apodera del agua y deja un residuo negro de carbono. El ácido sulfúrico se usó también como terrible arma arrojadiza, para desfigurar el rostro de la persona amada, que ya no nos corresponde con su amor: si no eres para mí, no serás para nadie . Todavía hay casos recientes de esta barbarie. Cual árbol de Navidad, las ventanas de nuestros edificios se adornan de coloridas banderas, banderas que enmarcan frases que hasta ayer creí que significaban algo, una forma de ver la vida, o quizás de no querer verla, Nunca Máis, No a la Guerra. ¿Qué significan?, ¿son sólo palabras?, unas bonitas pegatas que adornan la trasera de nuestros coches para dar a entender que somos muy progres. Este país está lleno de hipócritas, tal vez tengamos lo que nos merecemos. Soy gallego, demócrata ante todo y de izquierdas, expresión trasnochada, carente ya de significado ante la globalización ideológica, pero para mi, y creo que para otra mucha gente, sigue significando algo. De todas formas, ya no sé que pensar, después del 25 de mayo mi forma de ver la vida ha cambiado, no consiste en hacerlo bien o mal, la mentira, la falsedad y el engaño ya no cuentan, dentro de poco la bandera tendrá alguna que otra barra y estrella y nuestros hijos sólo comerán hamburguesas. No me siento mal por el hecho de que el partido al que yo voté haya sufrido un descenso, insisto en que soy demócrata, y creo que las mayorías absolutas son el defecto de esta democracia, la alternancia y la renovación regeneran la vida política, pero no logro entender, mejor dicho, no logro ver lo que ve el resto de la gente, quizás esté ciego por el humo de las bombas, o el negro del chapapote, quizás el miedo a no poder mandar a mi hijo a la universidad dentro de unos años me condicione, o el pánico a que mi sueldo no me permita pagar la sanidad privada a la que nos dirigimos haga nublar mi visión. Jesús Espiñeira. Betanzos. Bien, pues ya existen gobiernos municipales de coalición en una gran parte de los pueblos de Galicia y del resto de España, entre todos los partidos. Según nos ha ido informando la prensa, estas coaliciones no han sido fáciles, pero al final han consensuado, eso era lo que queríamos y en todo caso lo que necesitábamos los ciudadanos. Durante este tiempo he oído de todo y casi todo malo sobre los políticos, sobre sus intenciones o ambiciones personales y tengo que decir que no es verdad, que sus ambiciones van más allá de intereses particulares, que sus intenciones no son otra cosa que servir a los electores de sus formaciones políticas. Si han luchado tanto, tratando de tener más protagonismo político, es para tener más responsabilidades y por tanto más trabajo, sabiendo que les examinaremos con lupa durante su mandato y después enjuiciaremos su labor en las próximas elecciones. Quiero romper una lanza a favor de su valentía política al intentar tener más áreas de gobierno y responder así con dedicación y trabajo hacia las personas que les han elegido y las que no; es decir, gobernar para todos. Han sido para ellos jornadas de esfuerzo, de disgustos, reuniones agotadoras de enorme estrés, todo para crear gobiernos válidos para todos. Eso dice mucho en su favor. Ribadeo.