Empotrados

| ENRIQUE CURIEL |

OPINIÓN

19 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

ALGUNOS creen, o nos hacen creer, que considerar la corrupción como un grave problema de la democracia, y, por lo tanto, de todos los partidos políticos, es una exageración de los que deseamos diluir las responsabilidades del PSOE en la situación creada en la Asamblea de Madrid. Nada más incierto. La corrupción de algunos políticos es un tumor que corroe y destruye la democracia. No seré yo el que cubra con un manto de sospecha a tantos empresarios que compiten en el mercado limpiamente. Pero sería una ingenuidad imperdonable desconocer que existen grupos, tramas y núcleos de presión que están presentes, empotrados , organizados en torno a los partidos políticos, buscando a las personas que puedan ser influidas en sus decisiones. El caso italiano resulta paradigmático. El 17 de febrero de 1992 la policía irrumpió en las oficinas del candidato socialista a la alcaldía de Milán, Mario Chiesa, que mantenía en su poder los talones recibidos como comisión ilegal de una empresa de limpieza italiana. El fiscal Antonio Di Pietro iniciaba un formidable movimiento judicial - Mani Pulite (Manos Limpias)-, que descubrió una gigantesca red de comisiones ilegales que afectaba a casi toda la clase política italiana y a sectores empresariales, y que señaló el fin de la llamada Primera República de Italia. La lista de procesados incluía a las principales figuras del sistema político italiano, como los democristianos Giulio Andreotti y Arnaldo Forlani, y el socialista Bettino Craxi. En total se presentaron 619 solicitudes para levantar la inmunidad parlamentaria, la fiscalía envió 3.175 solicitudes de proceso y 1.233 personas fueron condenadas. Afortunadamente, no estamos en los niveles de la Italia de los años 90. Pero mantengamos alta la tensión y utilicemos todos los medios necesarios para evitarlo. ¿Qué quería hacer Rafael Simancas? ¿Por qué es tan peligroso? Algunos le acusan ahora de novato por anunciar sus futuras decisiones urbanísticas con excesiva antelación. ¿Deben callar los responsables políticos por miedo a los corruptores? La revisión de las operaciones Chamartín, Campamento, Valdebebas, las torres de la Ciudad Deportiva del Real Madrid y la construcción de viviendas de protección oficial estaban entre sus objetivos prioritarios. Pretendía retirar el recurso interpuesto ante el Tribunal Supremo por la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid contra una sentencia que estimaba la impugnación del Plan General de Madrid. Con tal decisión se ejecutaría de forma automática la sentencia, lo que implicaría un abaratamiento significativo del suelo. Eso es lo que está en juego. Y, mientras tanto, la vivienda libre en Madrid ha subido un 17,49 por ciento durante el primer trimestre del 2003.