El conflicto de las conjeturas

GERARDO G. MARTÍN

OPINIÓN

CUALQUIERA que se haya aproximado a un partido político ha conocido la figura del conseguidor . Que no es, evidentemente, el valedor del afiliado, ni siquiera el mediador entre los Reyes Magos y la militancia. Es la máquina que nutre la caja, supuestamente -ya que aquí todos son conjeturas- sobre todo la caja B , con dinero tan negro como los euros de los empresarios inmobiliarios que implican en el conflicto de la comunidad de Madrid. ¿Y en qué caladeros, no de votos, sino de maldito parné, pueden echar sus redes los conseguidores? Se presume que preferentemente en el mundo del urbanismo y la construcción, que se da por hecho que son los ámbitos en los que las decisiones arbitrarias pueden generar más plusvalías. Si en este conflicto de las conjeturas, o de la comunidad de Madrid, aventuramos que los diputados traidores podrían no tener otros intereses que los espurios que afectan a sus billeteras, es decir, si damos por hecho que el horror a pactar con IU la mayoría para gobernar no es la razón final, nos asalta otra duda. ¿Son ellos los únicos integrantes de la trama dentro del PSOE? ¿Tienen réplica esas tramas en otras organizaciones políticas con acceso al poder? Puestos a suponer, cabe presumir que si los partidos tienen realmente financiación atípica, además de la generosa del Estado, puede haber tantos conseguidores como hongos en algunos montes húmedos. Y debe resultar muy difícil para los partidos determinar si llega a sus arcas todo lo que los generosos donantes entregan y qué monto tienen los pellizcos que se quedan en las manos, o garras, del conseguidor de turno. En definitiva, hay un excelente caldo de cultivo para el enriquecimiento personal, con todas sus connotaciones. Me temo que el problema de la comunidad de Madrid, por bien que se resuelva, abre la vía a una interminable serie de conjeturas inquietantes, probablemente de difícil pero necesaria solución por parte de los partidos. Que seguramente esconderán la cabeza hasta el próximo coscorrón.