La nueva forma del poder europeo ¿Va bien la Sanidad?

| JOSÉ MARÍA DE AREILZA CARVAJAL |

OPINIÓN

EL VIERNES la Convención alumbró un borrador de Constitución europea. Bajo la polémica presidencia de Valery Giscard D'Estaing, ciento cinco representantes de parlamentos, gobiernos e instituciones europeas han preparado durante quince meses lo que formalmente será un tratado constitucional , una vez lo terminen de negociar en otoño los representantes de 25 Estados. Los debates de la Convención sobre la integración europea han sido más plurales y transparentes que los de las conferencias diplomáticas que hasta ahora habían reformado los tratados. Además, la Convención ha resistido en buena medida los intentos de cambiar el método de integración comunitario por un modelo a la medida de Alemania, Francia o el Reino Unido, a favor de la renacionalización de competencias y ávidos de recuperar poder en las instituciones comunitarias. Pero bajo un ropaje constitucional novedoso, el contenido de la Convención no es un salto cualititativo hacia una mayor integración europea. La doble prueba es que el Gobierno de Tony Blair está dispuesto a endosar el texto casi por completo y que el presidente de la Comisión, Romano Prodi, durante los debates de la Convención ha expresado muchas veces su preocupación ante los ataques a la ortodoxia comunitaria de falsos federalistas y euroescépticos. No obstante, en los más de quinientos artículos propuestos hay avances democráticos, como la inclusión de un catálogo de derechos fundamentales para mejorar la protección de los ciudadanos europeos, el fortalecimiento del Parlamento europeo y la posibilidad de iniciativas legislativas ciudadanas. Se creará una presidencia permanente del Consejo Europeo con el fin de dar continuidad y visibilidad a la agenda legislativa y a la acción exterior de la Unión. Esta nueva presidencia, sin embargo, no tendrá una legitimidad democrática clara ni controles políticos adecuados y puede entrar en conflicto con la Comisión. Un ministro europeo de Asuntos Exteriores tratará de coordinar las instituciones europeas en este campo subdesarrollado de la integración. Las regiones seguirán actuando en la Unión a través del comité que las agrupa o de sus Estados miembros. Las reglas sobre el presupuesto llevarán a poder mantenerlo en un nivel mínimo y no habrá redistribución europea digna de este nombre, a pesar de la entrada en el 2004 de diez países mucho menos prósperos que los actuales quince. Por otra parte, Giscard se ha empeñado en proponer un nuevo reparto de votos en el Consejo, en contra de la distribución aprobada por todos en Niza. Nadie entiende del todo la postura francesa favorable a conceder más poder a Alemania y hacérselo perder a España. Hace tres años Jacques Chirac consideraba casus belli perder la equiparación original de votos en el Consejo y facilitó que nuestro país alcanzase el estatus de país grande en el Consejo. Ahora, tal vez por efecto de la guerra de Irak, el presidente de la República quiere revitalizar el eje franco-alemán, a pesar de que las posturas de París y Berlín en muchos temas son cada vez más divergentes, empezando por el futuro de la defensa europea. En definitiva, entre los resultados de la Convención hay algunos criticables y otros más compatibles con el espíritu de los pequeños pasos que animaba a los padres fundadores de las Comunidades Europeas. En resposta ás cartas publicadas ó longo das últimas semanas, nas que moitas nais e pais expoñían que os seus fillos e fillas non poderán asistir ós campamentos de verán que organiza a Xunta por falta de prazas, queremos dicirlles que a nivel galego existen moitas asociacións xuvenís, cunha longa bagaxe de anos traballando no eido do tempo libre, que contan con monitores e directores de tempo libre titulados, así coma con outros profesionais: expertos en primeiros auxilios, educadores, manipuladores de alimentos... e que tódolos anos organizan os seus campamentos de verán. Agrupacións como a nosa ofertamos a todos eses rapaces e rapazas a posibilidade de participar nos nosos campamentos, e non quedar un ano máis sen esa experiencia por un sorteo do que todos dubidamos. . Ferrol. Tras la vergonzante exhibición de memoria colectiva y madurez política de la Galicia votante en estas últimas elecciones en las que al PP, como todos los titulares han reseñado, el desastre del Prestige» amén de los ya instaurados no le ha pasado factura, amanece la parafernalia de hacer oficial la inoperancia y desvergüenza absoluta al concederle la medalla al mérito de Galicia al ministro Cascos, justamente quien debió haber dimitido por su nefasta actuación. El paso que aparentemente este país había dado hacia la conciencia de la necesidad de cambiar la situación política ha sido eso, un simple espejismo que ni poniéndolo en riesgo se consigue. Bien sabe el señor Fraga que este país, como él nos hace ver, le pertenece. Juan C. Mella. A Coruña. Quero felicitarme polo libro A rebelión municipal. Unha esperanza para Galicia , de X. Álvarez Corbacho (E. Xerais). Nel, proponnos unha rebelión radical para cambia-la vida e a economía dos concellos de Galicia; demóstranos que é factible e imprescindible, xa que «nos concellos repousa a forza dos pobos libres». Quixera animar á súa lectura polas seguintes razóns (hai máis): As bases para o debate que esperabamos nestas eleccións están aquí. A vida municipal non estivo no centro da contenda e quero crer que alí onde algúns políticos apostaron por expoñer aos cidadáns as grandes tarefas do municipalismo, estes responderon moi positivamente. O municipalismo de cemento e festexos ten cada vez menos partidarios entre os cidadáns galegos. É un libro moi bo de ler, xa que o autor -científico de innegable prestixio- se expresa segundo as ensinanzas de Keynes cando di que «sería estupendo que os economistas conseguiran que se tivese deles a idea de que son xente sinxela e competente, como os dentistas, por exemplo». Gracias, señor Corbacho, por tres horas de lectura apaixoante. Consegue vostede que este libro de contido denso se faga lectura liviana mantendo ó lector na espera da solución da intriga. Polo libro entérome de que foi vostede alcalde. Abofé que non me sorprendeu. P.R.C. A Coruña.