Para enviar preguntas: LA VOZ (13-5) daba cuenta de un simulacro de atentado terrorista de gran magnitud, en el cual se incluía un ensayo con una bomba sucia. Una bomba radiológica o bomba sucia está formada por un explosivo convencional (dinamita, amosal) rodeado de una sustancia radiactiva, con el fin de que los isótopos radiactivos se dispersen en el ambiente, cuando explote la bomba. Su capacidad destructora depende del tipo y cantidad de explosivo y de la naturaleza y magnitud de los radioisótopos. Como se dice en el esquema de La Voz, el principal riesgo de las bombas radiológicas está en la explosión convencional y no en la radiación recibida por las personas, incluso las cercanas al lugar del impacto. Las bombas sucias se diseñan buscando provocar una gran alarma social, apoyándose en el miedo atávico a la radiactividad. Posiblemente serían medidas suficientes, para protegerse de la radiactividad, permanecer en un sitio cerrado mientras se disipa la nube y, si se está en la calle, taparse la nariz y la boca con un pañuelo que actúe como filtro ( Mundo Científico , nº 231). En el Sistema Legal de Unidades (SLU), vigente en España, los efectos que se derivan de la absorción de radiaciones ionizantes (rayos X, rayos gamma), se determinan con la magnitud de dosis equivalente, cuya unidad es el sievert (Sv). También es unidad el rem ( radiation equivalent mammals = mamífero), que es la centésima parte del sievert (1 Sv = 100 rem). Como el sievert resulta muy grande, se usa el milisievert (mSV), la milésima parte del sievert. El Reglamento sobre Protección Sanitaria contra Radiaciones Ionizantes, establece en 50 mSv el límite anual, para el caso de exposición total y homogénea del organismo. Según el esquema de La Voz, sólo se superaría ese límite en el mismo lugar de la explosión y por poco tiempo, lo cual podría dejar el límite anual por debajo de los 50 mSv. En resposta á carta publicada o 30 de maio ao respecto do ensino en galego, quixera respostar coa maior clarividencia que me outorgue o sentidiño. Eu tamén son mestre, e tamén tento empregar o galego como lingua vehicular -é dicir, como lingua principal na que eu me expreso na clase-. E, sinceramente, non me considero, nin moito menos, unha persoa radical , como opinaría este señor. Considero que a inmensa maioría dos galegos e galegas queremos que o noso idioma siga pervivindo coma o fixo ata o día de hoxe, e, a poder ser, recuperando ese estatus de lingua normal -nin mellor nin peor que calquera- que a historia nos foi roubando. Que o galego estea ben presente no ensino, meu señor, non lle é radicalización ningunha, senón máis ben a xustiza que a nosa cultura requería para poder reclamar o seu lugar no mundo. Así pois, se vostede pensa educar á súa filla en Galicia pense que lle vai ser moi útil que coñeza o galego. No tocante ao tema do Prestige na escola, ¿vostede tamén cre que ésta debe de estar afastada da realidade? Guillerme Ignacio Costa . Beluso-Bueu. Otra vez ETA causa horror con su terror. Se trataba de un objetivo fácil: no patrullaban, el coche no estaba vigilado y estaba bajo la vigilancia de un posible chivato. No hay objetivos fáciles o difíciles, sino un conjunto de circunstancias. Lo que sí afirmo es el flirteo de las instituciones vascas y ETA: la salida en ETB de tres encapuchados con una endemoniada vestimenta; Atutxa que da la palabra a terroristas en el Parlamento vasco, por no hablar de los estudios de los etarras encarcelados. Me viene a la memoria el personaje de El extranjero de Camus, que todo lo creía soportable, hasta su propia muerte. Mateo Reverter Estévez . Vigo.