Memoria

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

VOTÓ el Prestige . Votó el decretazo . Votó el ataque devastador a Irak. Votó la incapacidad para gestionar el lamentable accidente de un petrolero. Y lo hizo también la inexplicable actitud de apoyar un conflicto bélico ilegal. Votó la diplomacia errónea y sumisa. Votaron las heridas que todos los desaciertos causaron en los españoles. Votaron los chalaneos. Todos los grandes acontecimientos de la vida política española de los últimos meses acudieron ayer a las urnas. Y todos votaron. Porque en este domingo primaveral no se decidía únicamente una forma de gobierno municipal y autonómico. Se sometían a refrendo los aciertos y errores de una política, en algunos casos rechazada por el 91 por ciento de los españoles. Y se sometía a consulta el futuro político del país. Con todos estos ingredientes, las urnas nos arrojaron dos claros mensajes. El PSOE ha ganado estos comicios. Por un escaso margen. Y dos, los electores han enviado un aviso serio a los populares. Unos y otros han de plantearse el futuro de forma diferente a como lo tenían planeado. Ninguno de los dos ha salido lo suficientemente fortalecido como para cantar victoria. Por eso tienen que aprenderse la lección: el pueblo siempre tiene razón. Y además, tiene memoria.