La pegatina del incordio

| FERNANDO ÓNEGA |

OPINIÓN

20 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

¿USTED cambiaría su voto por ver un cartel o una pegatina que dice No a la guerra ? No, ¿verdad? Claro: usted es persona de criterio que llegará al colegio electoral con la decisión tomada. Sin embargo, los dirigentes de izquierda consideran que es su cartucho definitivo: aspiran a ganar su último sufragio en el último minuto. Sólo les falta decir: «Y de penalti». Y así veremos a Llamazares y a José Blanco con su pin, y no sería extraño que ordenaran a sus apoderados e interventores que lo luzcan también. Nunca se sabe cuándo salta un indeciso. Y así ya tenemos la penúltima polémica antes del cierre de campaña: discutir dónde empieza y termina la propaganda. La Junta Electoral Central recuerda lo que dice la ley: que no se podrán exhibir símbolos propagandísticos. Pero ¿es electoral la leyenda No a la guerra ? Aquí no hay más recurso de análisis que el del gran analista don Pero Grullo: si no es electoral, no tiene sentido llevarla. Si se lleva, es con alguna intencionalidad. Y, si hay esa intencionalidad, está prohibida por la ley. Sin embargo, hay que aprovechar la tormenta, y vive Dios que algunos la aprovechan con imaginación. Don Gaspar Llamazares, por ejemplo, dice que si eso es electoral, también lo es aprobar la Ley de Extranjería el último día de campaña. Por lo tanto, si es ilegal el No a la guerra , también son ilegales los acuerdos del Consejo de Ministros. Como maldad, es magnífica. Llamazares lleva un año ocurrente. No conseguirá nada, pero es un maestro del incordio. Y no es tonto: mientras se discute eso, se está moviendo la quebradiza memoria de quienes han lucido alguna vez la pegatina. Se les recuerda que han luchado contra la guerra. A ver si lo van a olvidar y terminan votando al PP. Y, a todo esto, usted se estará preguntando: ¿de verdad es electoralista la reforma de la Ley de Extranjería? Ante tan difícil pregunta, no hay más remedio que volver al magisterio de Pero Grullo: si no fuera electoralista, si Aznar no pensara que le da votos, ¿cree alguien que la llevaría al próximo Consejo?