EL ALIJO DEL «CORK»

OPINIÓN

Toneladas y toneladas Una actuación a dos bandas de los servicios antidroga de Aduanas, en un caso en colaboración con sus colegas ingleses y en otro con los franceses, impidieron la llegada al mercado de más de 4 toneladas de cocaína. En lo que va de año los aduaneros españoles ya han confiscado 9,5 toneladas del preciado polvo blanco. Policía y Guardia Civil este año le van a la zaga. Altas tasas de eficacia policial Las cifras de aprehensiones ponen de relieve unas altas tasas de eficacia policial, pero también ofrecen otra lectura más preocupante: son un claro reflejo del ingente volumen de droga que son capaces de poner en el mercado las cada vez más sofisticadas organizaciones de narcotraficantes que controlan este negocio. ¿Quien va ganando? Parece que los malos. Colaboración internacional En este negocio para los malos hace ya bastantes años que desaparecieron las fronteras. Las organizaciones delictivas practican el mestizaje a la perfección. A los buenos no les quedó más remedio que hacer lo mismo. Hoy no hay operación de cierta envergadura en la que no echen una mano los ingleses. Ahora sólo falta asumir la misma praxis a nivel nacional. Oportunismo electoral La discreción es la norma básica de toda investigación que pretenda ser seria y eficaz. Los profesionales de los servicios antidroga españoles, al menos mayoritariamente, hace tiempo que lo han entendido. No se puede decir lo mismo de los políticos que, con tal de chupar cámara, máxime si están en campaña, se olvidan de todo. Si no que se lo pregunten a Gonzalo Robles. ¿Qué pasa en las cárceles? De ser cierto lo declarado ayer por el delegado del Gobierno en el Plan Nacional sobre Drogas, el alijo del Cork lo dirigía Miñanco desde la cárcel. Se trata de una hipótesis verosímil, pero de momento faltan las pruebas. De confirmarse, va siendo hora de que alguien explique ¿qué pasa en las cárceles españolas si desde dentro se puede traficar con toneladas de droga y planificar asesinatos?