Guerra americana

La Voz

OPINIÓN

CARLOS G. REIGOSA

28 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

GRANDES medios de comunicación franceses como Le Monde y Le Nouvel Observateur se pasaron la reciente contienda hablando de «la guerra americana» de Irak. Era una forma de conectar con el sentir mayoritario en Francia y subrayar, de paso, la aparente soledad de EE UU. Pero no acertaron a explicar las consecuencias de que su excluyente deseo se convirtiese en realidad y los Estados Unidos acabasen por creerse (como ha ocurrido) que esta guerra y la consiguiente victoria son suyas y sólo suyas. Porque este convencimiento americano tendrá consecuencias. ¿Qué consecuencias? De momento la redefinición del funcionamiento de muchos organismos internacionales, entre ellos la OTAN, según adelantó el pasado jueves The New York Times , periódico que apuntaba a España como beneficiaria del posible castigo a Francia y a otros países con Gobiernos beligerantes contra la guerra. Queda claro así que los Estados Unidos no cierran la acción internacional con su intervención en Irak. Le Monde y Le Nouvel Observateur, entre otros medios franceses, pueden apuntarse un éxito inesperado: han contribuido a convencer a los americanos de que la victoria en Irak lleva sólo su nombre. ¿Era esto lo que querían?