Más problemas

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

EN ATENAS ha quedado diseñada la Europa de los 25 que será una realidad a partir de mayo de 2004. Con 453 millones de habitantes, esta nueva Europa se presenta como una superpotencia económica y comercial, no por ello exenta de problemas políticos y económicos de gran envergadura. Habrá más países pero no un mayor presupuesto. Si alguien va a sufrir esta ampliación es Galicia. La economía de siete de los diez nuevos miembros es inferior a la gallega. Y ello supone que las asignaciones a los reequilibrios van a dirigirse a los más necesitados. La noticia nos llega, además, cuando aún no hemos comenzado a restañar las profundas heridas que nos propinó el Prestige . Pese al tiempo transcurrido desde el ingreso en la UE, pese a las ayudas recibidas, España no ha logrado aún un equilibrio satisfactorio. Las autonomías españolas siguen manteniendo unas diferencias notables. Y especialmente la gallega. Que provincias como Lugo y Ourense presenten los peores índices de bienestar y desarrollo supone que el aprovechamiento de las ayudas europeas no se ha llevado a cabo de forma satisfactoria. Que el PIB por habitante se sitúe en el 65% de la tasa media de los Quince, demuestra que aquí el torrente de ayudas lo hemos dedicado al chalaneo. La nueva ampliación debe de ser motivo de profunda preocupación, de forma especial, para los gallegos. Y de reflexión. Aunque está por decidir la fórmula que se aplicará a partir de 2006 en la distribución de ayudas, sí se sabe que Galicia va a ser uno de los territorios más perjudicados. Y superarlo no sólo es un reto. Supone también otra forma de hacer política. De replantearnos el futuro. De entender el desarrollo. Porque lo hecho hasta ahora revela la simpleza y alegría con la que hemos dilapidado miles de millones de euros. Y lo vamos a lamentar.