EN LAS REUNIONES sólo se habla de la guerra. Pero en los despachos políticos se habla de elecciones. Hierve la caldera electoral. En el PP hay más oraciones que pronósticos; oraciones para que pase la memoria de Irak y «el papel de Arenas» sobre agresiones transmita la imagen de una fuerza política agredida por la oposición. En IU se sienten eufóricos: podrán superar el 5 por ciento en las ciudades. Y en el PSOE tratan de contenerse para no sufrir una decepción. Las encuestas les anuncian que serán, por primera vez en diez años, la primera fuerza política. Pero el dato más llamativo en este repaso de previsiones es otro. Es el que habla del porcentaje de ciudadanos que, a 51 días de las urnas, no han decidido su voto. Están en el capítulo del «no sabe / no contesta». En concreto, en la comunidad autónoma de Madrid, el número de indecisos se ha duplicado desde que Aznar ha tomado partido en la guerra de Irak. Antes era de un 13 por ciento. El último estudio habla de un 27 por ciento.¿Qué interpretación se puede hacer de ese dato? Desde luego, uno negativo para Gallardón y Esperanza Aguirre: después de tener garantizada la mayoría absoluta, resulta que hay demasiada gente que lo está pensando. Puede tratarse de gente que se propone cambiar su voto, pero no sabe a favor de quién. Puede tratarse de un voto oculto, vergonzante, que en el fondo quiere al PP, pero es tal su mala imagen, que no se atreven a decirlo. Y puede ser todo lo contrario: un voto que se aleja del PP. O, por lo menos, está instalado en la duda.En todo caso, el dato está ahí. Una cuarta parte de la población ha entrado en la indecisión después de que Aznar se inclinara por la guerra. Si el PSOE no comete errores de estrategia, la puede atraer, y es un porcentaje suficiente para una gran victoria. Pero atención: ese voto viene de la derecha. Tiene un fondo conservador. Por eso Aznar trata de situar a Zapatero en el ámbito de Izquierda Unida. Por eso siempre habla de él y de Llamazares. Es decir, de los rojos. Se trata de convencernos de que vuelven los rojos.