TRAS 13 días de guerra, aún no tenemos una respuesta redonda para la pregunta elemental: ¿por qué tenía EE. UU. que invadir Irak a sangre y fuego y contra el criterio de casi todo el planeta? Se manejan cuatro hipótesis: - Sadam es una amenaza para el mundo, desoye a la ONU, posee armas químicas y de destrucción masiva y es un genocida. Es la versión oficial. De que es un genocida no hay duda (ha llevado a la muerte a un millón de iraquíes). ¿Arsenal prohibido? Las pruebas de Powell ante la ONU fueron endebles y desmontadas tras un análisis al detalle. Además, hasta ahora el dictador no lo ha empleado.Pero otros países tienen armas de destrucción masiva e incumplen mandatos de la ONU sin que nadie se plantee invadirlos (véase Israel... o EE. UU.). Genocidas son también los regímenes de Corea, Libia, Argelia o de varios estados del África negra (algunos bien apuntalados por la Francia pacifista). Pakistán, aliado de Bush, posee armas atómicas y se cree que Bin Laden se refugia allí. Por supuesto, nadie piensa en arrasar Pakistán.- La codicia del petróleo iraquí. Es la teoría de los conspirólogos . Estados Unidos consume el 30% del petróleo planetario e Irak alberga las segundas reservas. Pero esta hipótesis ha comenzado a ser descartada, porque si la guerra se prolonga y el virreinato de Franks dura, la operación saldría por 140.000 millones de dólares. Es decir, a EE. UU. le resultaría más barato importar el crudo de Sadam. Con todo, la invasión les permitirá dejar de depender de Arabia Saudí (amigo caído en desgracia, pues 15 de los 19 terroristas del 11-S eran saudíes).- La venganza . Lo dijo Bush: tras el 11-S se desataría una guerra contra el terrorismo, una vendetta planetaria con tres países en el punto de mira, Irak, Irán y Corea del Norte. En Irak, Bush no estaría haciendo más que cumplir su propio guión. Sería la vuelta a un modelo colonial e imperial: un jefe del mundo que se arroga el derecho a cambiar gobiernos e iniciar guerras quirúrgicas.- El mandato divino . Es la teoría más excéntrica (y últimamente la que más se baraja). Bush creería actuar por «inspiración divina» (ahí es nada), cumpliendo un mandato superior: hacer la guerra para traer la paz.PD: Si cree que alguno de estos argumentos justifica la guerra, puede cotejar otro: la fotografía de la página 2 de este periódico.