TODAVÍA se le ve desinflado y desorientado. Sin embargo, y a pesar del riesgo de división en su propio partido, el primer ministro británico, Tony Blair, ha sido, en la crisis prebélica de Irak, uno de los gobernantes más coherentes con su trayectoria política y con la defensa que ha hecho del nexo trasatlántico en el último lustro. En ello perseveró con singular empeño, al borde del mesianismo, convencido de que su opción se vería refrendada mayoritariamente y sin vetos en el Consejo de Seguridad. Se equivocó, no en la estrategia, sino en algo peor: en un mal conocimiento de sus aliados. Blair había luchado por integrar cada vez más al Reino Unido en la Unión Europea, con el convencimiento de que, por esta vía, la UE se vincularía más estrechamente con EE.?UU. Estaba seguro de que eso era lo mejor para su país y para un Occidente democrático, rico y unido.No contaba con los excesos del unilateralismo americano ni con la radical oposición francesa, en cuya amenaza de veto en el Consejo de Seguridad jamás había creído. Y menos aun creía que los rusos acabasen atraídos por el eje franco-alemán y se decantasen a favor del «no a la guerra» y el veto en la ONU. Un escenario, el peor, en el que todas las piezas cambiaban de lugar con gran rapidez. ¿Cómo comprenderlo? ¿Cómo entender que el aliado francés se hubiese puesto al frente del antiamericanismo mundial, identificando a EE.?UU. con un belicismo imperial?Tras cinco años de remar a favor de la integración británica en la UE y de defender un sólido eje euroamericano, Blair desembocó en el desconcierto. Bush no consideraba necesario el amparo del Consejo de Seguridad, y Chirac vendía con éxito su idea de un mundo multipolar regido por el derecho internacional... La división era patente. La guerra empezaba y el líder británico estaba tocado. Le habían retirado la escalera y colgaba de la brocha. Ahora, ya en plena contienda, intenta reconstruir las viejas alianzas. La pregunta es: ¿Le dejará hacerlo Bush, o descubrirá muy pronto que aún no ha entendido de qué va el nuevo orden internacional que promueve EE.UU.?