Silanes

La Voz

OPINIÓN

CARLOS G. REIGOSA

29 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La cuestión merecía un análisis más profundo, pero lamentablemente no lo ha tenido. José Luis López de Silanes, consejero delegado del Grupo Gas Natural, votó el pasado día 10 de marzo, en el Consejo de Administración, a favor de lanzar una opa sobre Iberdrola por considerar que se trataba de una opción favorable para la sociedad resultante. La noticia alcanzó relieve porque López de Silanes fue nombrado consejero delegado de Gas Natural a propuesta de Repsol YPF y, al votar a favor de la opa contrarió el deseo de la petrolera. Y aquí surge la pregunta: ¿está un directivo obligado a defender con toda preferencia los intereses de los accionistas de la empresa que gestiona o se debe a la voluntad de quien lo ha propuesto, de acuerdo con pactos previos, en este caso con La Caixa, que a su vez propuso al presidente de Gas Natural?Las dudas parecen fuera de lugar. Desde una perspectiva ética y de estricta gestión, los directivos deben defender con absoluta prioridad los intereses de su empresa, al margen de quién los haya propuesto. Es la mejor forma de evitar contaminaciones equívocas y arriesgadas que, piano, piano, podrían desembocar en casos como los de Enron, Global Crossing, Andersen o MCI.