Antes de la guerra

| GONZALO PARENTE |

OPINIÓN

TODO LO OCURRIDO en el tiempo previo a las operaciones militares de Irak, tiempo de la política y la diplomacia, ha constituido un caso sociopolítico digno de estudio y reflexión sobre algo que no debiera haber ocurrido. Ahora, antes de que el resultado de la guerra nos haga olvidar los sucesos vividos, podemos echar la vista atrás para ver como se ha podido llegar a esta lamentable situación bélica, con el mundo occidental dividido y fragmentado. En primer lugar habría que considerar la precaria forma en que Bush llegó a la Casa Blanca, con una mayoría a los puntos. Pero el ataque del 11-S le dio la fortaleza política que no obtuvo en las urnas. Bin Laden apretó el gatillo que desencadenó esta guerra global que han emprendido los norteamericanos como respuesta al terrorismo islámico y sus apoyos.En segundo lugar está el viejo orden mundial basado en unas organizaciones diseñadas para un tiempo pasado del siglo anterior. El fenómeno de la globalización ha sorprendido a quienes pretenden resolver los conflictos de hoy con los instrumentos de ayer. Por eso no han funcionado y tendrán que ser renovados. Han saltado por los aires, la ONU, la OTAN, la Unión Europea y también el consenso nacional en varios países. Ya nada volverá a ser igual.Algo se hizo mal, a nivel de organismos internacionales, de alianzas, y aún dentro de los propios países. Los Gobiernos y los grupos de oposición, los Parlamentos y la gente de la calle, los ciudadanos y los medios de opinión, todos discrepantes han roto las normas del consenso para conseguir acuerdos. Lo ocurrido -en muchos países- es como si se quisiera hacer «borrón y cuenta nueva» de los procedimientos para resolver un conflicto, que por ser global, no creo que sea peor que fue la guerra fría de tan solo hace doce años.