NOS ACERCAMOS al desenlace. Tras la reunión en las islas Azores transcurren las horas y el mundo contiene la respiración. Hay una extraña sensación. Se han roto muchas cosas, que, rodeadas de un fuerte simbolismo, han sido indiscutibles durante décadas. Naciones Unidas, la OTAN, la Unión Europea, las relaciones entre Europa y EE. UU., las sociedades y sus gobiernos, han sufrido unas fracturas impensables hace pocos meses. Se han escrito y dicho cosas que han abierto heridas muy profundas y cuya superación costará tiempo y esfuerzos prolongados. La cuestión es, ¿por qué? Tras meses y meses intentado explicar lo inexplicable, las razones de una guerra, nadie ha sido capaz de responder seriamente a unas sencillas preguntas. ¿Por qué Irak? ¿Por qué ahora? ¿Por qué los inspectores no pueden continuar su tarea? Y teniendo en cuenta los perfiles personales de cada uno de los tres dirigentes, también caben algunas interrogantes. ¿Qué razones pueden tener Bush, Blair y Aznar? ¿Son conscientes de los riesgos que corremos, incluidos ellos mismos? Quizás los motivos del grupo del partido republicano encaramado en la Casa Blanca y en el Pentágono dispongan de mayor visibilidad. Estiman que tras la ruptura del equilibrio de la guerra fría , y la confirmación de EE. UU. como única superpotencia, deben extraer todas las consecuencias políticas, económicas e institucionales -la ONU es prescindible-, definiendo un nuevo orden para la defensa de sus intereses vitales . Ello implica la revisión de las bases de la política internacional y la guerra preventiva sustituye a la estrategia de contención y al multilateralismo que mantuvo Bill Clinton. Puede ganar, pero la tarea no es sencilla y también puede perder la reelección en 2004 si la situación económica en EE. UU. no mejora.Tony Blair, atrapado en la curva y mal situado en Europa, ha optado por seguir a su aliado estratégico pero enfrentándose a la opinión de los británicos y de su partido. El giro es demasiado brusco, su Gobierno se rompe y tendrá que hacer frente a peticiones de dimisión desde su grupo parlamentario. ¿Y Aznar? Pocos comprenden su posición. Al parecer, está persuadido de que la hegemonía el eje franco-alemán en la UE ha terminado. El declive económico de Alemania y el miedo al cambio de Chirac explicarían tal convicción, por lo que apuesta por una nueva Europa inspirada en el modelo liberal de EE. UU. y subordinada a su política estratégica. Además, ha encontrado en Bush al compañero ideal para impulsar una revolución conservadora en los valores sociales. Pero sabe que se enfrenta a la sociedad española y que puede hundir a la derecha después de llevarla al poder con mayoría absoluta. ¿Por qué?