La mayoría de las crónicas y editoriales subrayan las discrepancias existentes en Occidente

La Voz

OPINIÓN

Las posiciones de los analistas y editorialistas, e incluso las de los cronistas que en sus textos entremezclan información y opinión, reflejan las contradicciones y los temores que se registran en Europa y EE.UU ante el inminente ataque a Irak.

17 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

LE MONDE Las reflexiones del director de Cruz Roja En un artículo publicado en el rotativo francés, el director general de Cruz Roja Internacional, Angelo Gnaedinger, hace, entre otras, la siguiente reflexión: «No es mi cometido hacer valoraciones sobre la legitimidad de las decisiones que se adopten, pero como director de una organización cuya finalidad es paliar sufrimientos y proteger a las poblaciones afectadas por un conflicto armado, es mi deber advertir a las partes en conflicto del coste humano de la guerra. También debo pedir a los beligerantes que hagan todo lo posible para evitar muertes entre la población civil y preserven su seguridad y dignidad». Gnaedinger pone especial énfasis para recordar que hoy por hoy, antes de que se inicie el más que previsible conflicto, «el pueblo iraquí ya vive en condiciones drámáticas tras doce años de embargo y a causa de dos guerras». LE FIGARO 'Una tradición franquista' El editorial más crítico con la actitud del presidente del Gobierno español ha sido publicado, paradójicamente, en el conservador rotativo parisino, que entre otras cosas dice que «José María Aznar no ha variado un ápice su discurso belicista pese a que los sondeos indican que nueve de cada diez españoles están contra la guerra». El texto de Le Figaro añade que «es fácil perderse en las razones que motivan a Aznar a hacer una amalgama entre terrorismo islámico, régimen iraquí y lucha contra el terrorismo de ETA». Y concluye: «No escuchar al pueblo es una especie de costumbre en España, una tradición franquista». Para finalizar con las palabras de un pacifista que intervino en la última manifestación celebrada en Madrid: «En esta historia de Irak, vemos un problema democrático», frase que según el editorialista resume la opinión de la mayoría de los españoles. THE NEW YORK TIMES Puntos débiles en el discurso de Bush «El presidente Bush prepara para la guerra a unos Estados Unidos casi aislados, a punto de iniciar un conflicto en nombre de la comunidad internacional pero en contra de la opinión de la mayoría de los países del mundo», dice el editorial del periódico neoyorquino. El texto subraya la contradicción en que ha incurrido George W. Bush al declarar en Azores que «hoy todavía hay una oportunidad para la paz», al mismo tiempo que anunciaba que «estamos enviando tropas» a la zona del conflicto. El editorialista también hace mención crítica de que Bush «habló largamente con sus amigos (Tony Blair y José María Aznar) de la necesidad de fortalecer la alianza trasatlántica», obviando que reuniones como la celebrada en el archipiélago portugués «no contribuyen a construir una alianza fuerte, que es precisamente lo que necesitaremos mañana», en alusión al día siguiente de finalizar la inminente conflagración. CORRIERE DELLA SERA El Vaticano teme un auge del terrorismo El diario de la capital italiana ha difundido la entrevista realizada por el periodista Luigi Accatoli a Pío Laghi, cardenal al que el Papa ha encargado mediar en el contencioso de Oriente Medio. El purpurado comenta, entre otras cosas, «la diferente percepción que tienen de la situación los americanos respecto a los europeos. La pesadilla del 11-S parece dominarles», dice Laghi de los norteamericanos; los cuales, según el cardenal actúan movidos por «el sentimiento de cumplir una misión que consideran providencial, incluso para Europa». El representante del Papa estima que «es una utopía hablar de la democratización (de Irak) por medio de una guerra». Laghi teme que el conflicto desestabilice Mesopotamia y se pregunta «¿quién pondrá orden después de la guerra, qué va a pasar con los chiíes y con todo Irak, con su relativa laicidad, si mañana prevalecen los chiíes?; ¿será dividido el país?», interroga el cardenal, que también manifiesta el temor del Vaticano a que el conflicto armado dificulte todavía más las relaciones entre cristianos y musulmanes: «Crecerá el odio y, quizá también, el terrorismo», concluye el portavoz de El Vaticano. THE TIMES Decepción y enfado en el Reino Unido La crónica del diario londinense a propósito de la cumbre de las Azores incide en la actitud de Francia, pese a que no estaba representada en la mencionada reunión. «Gran Bretaña, España y EE.UU. han renunciado a su intención de presentar una segunda resolución sobre Irak ante el consejo de seguridad de la ONU», empieza el texto. Los tres países «se reservan el derecho a adoptar las medidas que consideren adecuadas para garantizar el desarme de Irak», reseña la crónica, que pone el acento en la firmeza con la que se pronunciaron Bush, Blair y Aznar al finalizar el encuentro en la isla Terceira. The Times inserta en la crónica, a pesar de que está datada en las Azores, una frase de Jeremy Greenstock, embajador del Reino Unido ante Naciones Unidas, quien ha criticado con dureza a Francia, que se ha convertido en la diana de la mayoría de los dardos británicos: «Un país concreto ha sobrepasado todos los límites al manifestar su intención de hacer uso de su derecho de veto (en el consejo de seguridad) ante cualquier ultimátum y sean cuales sean las circunstancias», dijo Greenstock con la tradicional flema británica y con inusual contundencia en un diplomático. Paralelamente, siempre en The Times, el texto informativo da cuenta de que «el fiscal general del Reino Unido, Lord Goldsmit, en respuesta a una pregunta en el Parlamento, ha confirmado que las resoluciones ya aprobadas por Naciones Unidas son base legal suficiente para llevar a cabo una acción militar». PUBLICO Contraposición de ideas y de intenciones Las crónicas del diario portugués reflejan equidistancia, al otorgar similar relevancia al mensaje belicista lanzado en Azores, por un lado, y a las actitudes de París y Moscú, por otra banda. «Es necesario proseguir con los esfuerzos diplomáticos (...) Un ataque sin el apoyo de Naciones Unidas carece de legitimidad», razonan Francia y Rusia, según resalta Publico, que en su información sobre la cumbre convocada por Bush en las Azores resalta la presencia del primer ministro luso y que a criterio de Madrid, Londres y Wahsington «la comunidad internacional está legitimada para atacar gracias a la resolución 1.441 de la ONU».