El PNV no soporta a ¡Basta Ya!

JOSÉ MARÍA CALLEJA

OPINIÓN

ANDA EL PNV atribulado en la tarea de atacar a las gentes de ¡Basta Ya! Primero dicen que es un movimiento inconsistente, sin implantación social, puro marketing, pero luego le dedican toda su artillería, esa artillería verbal que en el País Vasco ha sido tantas veces antesala de la muerte. Ínclitos dirigentes de este partido han dicho que nos van a neutralizar , que somos guerrilleros de Cristo Rey y que preparamos los caminos de la guerra sucia . Para no ser nada importantes hay que ver la importancia que nos dan. Vamos por en medio. Muchos de los que formamos parte de ¡Basta Ya! hemos estado en la cárcel por luchar contra Franco. No tenemos el honor que le cabe a Xabier Arzallus, de ser hijo de dos fascistas de tomo y lom. Los que estas acusaciones nos hacen tenían edad penal en tiempos de la Dictadura franquista y no les vimos jamás en ninguna manifestación, en ningún reparto de propaganda en ninguna actividad de las consideradas delito por la dictadura y que ahora siguen siendo vistas como un delito, con pena de muerte incluida, por los detentadores de las armas en el régimen nacionalista. Tanto que les gusta apelar a la historia en términos de guerra, seguro que los que nos quieren neutralizar no podrán olvidar la entrega en Santoña a las falanges fascistas italianas de los gudaris del PNV, en un acto de traición a la República y a su breve régimen de libertades. Hablar de guerra sucia es un acto fallido. Quizá la dirección del PNV cree que la guerra de ETA es limpia y blanca, porque le barre el patio de españoles , le depura el censo y le permite ganar elecciones, y que otras guerras son sucias. Puede estar tranquilo, las gentes de ¡Basta Ya! denunciamos la guerra sucia cuando había que hacerlo, en el momento de producirse y no como Arzalluz, que la veía lógica, como le parecía estupenda la dispersión de los presos de ETA, enamorado como estaba entonces de los socialistas. Hombre, lo que no hemos dicho nunca las gentes de ¡Basta Ya! es que nos da más miedo España que ETA (Eguibar), que hay vascos de primera, los nacionalistas, y residentes de segunda, los españoles (Arzallus), ni hemos aprovechado obscenamente el asesinato de un socialista como Fernando Buesa para decir que era un elemento del paisaje (Arzalluz) o para organizar una manifestación de adhesión inquebrantable a Ibarretxe, berreando consignas xenófobas (Juan María Juaristi). Hasta ahora lo único cierto es que Joseba Pagazurtundua, miembro de ¡Basta Ya!, ha sido asesinado por el terrorismo nacionalista -junto a otras 900 personas- y que el PNV no sólo no ha mostrado una brizna de solidaridad con el asesinado, sino que ha corrido en socorro de los asesinos. Insultar a las víctimas es una práctica antigua. Los nazis la bordaban.