Un Gobierno pacifista

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

17 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS CUATRO millones de calamidades, unos 12.320 según el Gobierno, que se manifestaron en toda España contra la guerra, desconocen las virtudes pacifistas del Ejecutivo popular. Se lanzaron a la calle a pedir la paz y a censurar su actitud de ardor guerrero, ignorantes de que viene liderando cuantas ofensivas diplomáticas se plantean. El Gobierno español es un pacifista convencido. Ya quisieran muchos. Lo han dicho Aznar, Arenas y Ana Palacio. Lo dicen todos. Sus miembros son los primeros que desean que Estados Unidos no ataque a Irak. Nadie como ellos vienen luchando tanto por la paz. Lo que ocurre es que Aznar no se atreve a decírselo a George W. Bush. Ni tan siquiera a insinuárselo. Porque no estaría bien visto. Y por amistad personal. Para no defraudar al amigo americano. El Gobierno es dialogante. Pero no se valoran suficientemente sus esfuerzos. Los hace por entenderse con Ibarretxe, con Chaves, con los líderes de la oposición, con los sindicatos. Es dialogante hasta con quienes discrepan de su forma de entender España. Y aún más. Nuestro Gobierno es respetuoso y solidario. Lo fue con Galicia y los gallegos, a raíz de la catástrofe del Prestige . Nunca tan arropados nos vimos. Fue el primero en comprender el alcance del problema. Tuvo palabras de solidaridad y apoyo. Sus ministros recorrieron las playas y costas, una a una. Y se pusieron a trabajar. Pero los calamidades, 64 en total según el Gobierno, que el sábado atestaron las calles de España clamando contra la guerra, no lo entienden. Desconocen todo lo que está haciendo. Nadie como el Gobierno Aznar trabaja por la conciliación. Pero lo hace desde la guerra. Quizás por aquello de que en ningún lugar hay más paz que en los cementerios.