Cachelo globalizado

ALFONSO DE LA VEGA

OPINIÓN

DESDE QUE Juan de Castellanos el año 1536 en su Historia del Nuevo Reyno de Granada escribiera por primera vez sobre este tubérculo encontrado en la actual Colombia, han sucedido muchas crisis, algunas catastróficas. Pero en estos tiempos en que la modernización de la agricultura ha acabado con el hambre endémica en Europa, los problemas son diferentes de los de simple abastecimiento en regímenes autárquicos. En efecto, para la agricultura y ganadería modernas caracterizadas por el empleo intensivo de energía fósil, el problema ahora -y mientras tengamos petróleo- cada vez es menos técnico y más económico y empresarial: de organización de mercados, empresas, sociedad y territorio. El productor depende cada vez más de los precios de los insumos de las nuevas funciones de producción establecidas por esa modernización. Precios crecientemente elevados de medios de producción suministrados por oligopolios. Y de unos precios percibidos por los productos agrícolas o ganaderos a la baja o con un techo fijado por los monopolios de compra o monopsonios cada vez más influyentes. En el caso de la patata gallega las variaciones son muy importantes. Ya en microeconomía se describe el llamado «ciclo de la patata» definido por las fuertes oscilaciones de la producción con su consecuencia para los precios percibidos. En el caso de la patata no existe regulación OCM europea. A falta de ayudas directas existen indirectas para la comercialización o el almacenamiento. Pero al final, el problema es de organización social y económica. Posibles líneas de futuro serían las mejoras de los rendimientos, potenciar el cultivo de patata lavada en vez de la dominante Kennebec y potenciar la producción de patata de calidad para tratar de diferenciar el producto y mejorar los precios. Seguramente, la patata dirigida a la industria, especialidad de A Limia, tiene una debilidad estratégica derivada del alejamiento de Galicia de las principales industrias, cosa que no favorece su competitividad. En fin, ¿para cuándo la reforma agraria?