Yo, como todos los gallegos, soy una afectada más de la catástrofe del Prestige . Él también. Pero a mi además se me encoge el corazón pensando en él. Ahora está en su fría celda lamentando su mala suerte y deseando que todo esto no hubiera pasado. Apostolos Mangouras escribe cartas de agradecimiento desde la cárcel a todos aquellos que defendemos su inocencia. Él sabe que hizo todo lo que pudo, nos recuerda que arriesgó su vida y que no dejó de luchar hasta el final. Nos recuerda también que es un náufrago y no un delincuente. Yo sé que no va a darse por vencido porque es un hombre de mar y está acostumbrado a trabajar duro y a no perder la esperanza. Apostolos Mangouras acabará superándolo con el tiempo, si le dejan. Quién sabe, puede que si le dejasen antes, no tendría que superar nada, porque tal vez nada de esto hubiese ocurrido. Anuncia Velay Fábregas. A Coruña.