POR FORTUNA hemos recibido un correo electrónico que comienza a poner las cosas en su sitio, pues nosotros, semana tras semana, y ya hemos perdido la cuenta, nos comprometimos a cancelar una sección monográfica, empapada de chapapote, casi como un mundo de arenas movedizas. Rafael Antonio Alonso Sánchez nos envía un par de textos, «cuentecillos que no pretenden sino ver», los cuales, desgraciadamente, no podemos transcribir por evidente falta de espacio. En cambio nos complacemos en reproducir algunas de sus afirmaciones: « (...) a veces uno tiene la impresión de que lo que mueve a ciertas personas no es tanto el ir remediando la negrura, cuanto mantener el prestigio (...) No voy a entrar en qué sugiere una situación en que lo primero es saltar a la mínima, dándose por aludido. Uno no sabe si ese chiste en que una persona un poco chula y pagada de sí misma se cae y ensucia, pero se levante, ignorante del aspecto que ofrece, para decir que se ha arrojado a besar el suelo; se ha convertido en el modelo por excelencia en una época en que se abunda en la falta de modelos (..)». Nos parece realmente acertado este juicio, sobre todo cuando los días pasan y la cuenta atrás electoral se reduce más y más. Va siendo hora, ya, de concluir la sinfonía del fuel. No informativamente, por supuesto, sino en lo que se refiere a la plétora de opiniones, exhortaciones, letanías, panfletos... Para terminar este viacrucis, recogeremos, y esta vez sin prórroga, un testimonio más alrededor de la gran marea del Prestige , sin bajamar. Antón Cid Fernández, de Vigo, nos levanta la moral al proclamar que «(...) son un deses 1.035.000 asiduos visitantes da edición electrónica da Voz e un lector reconquistado da edición en papel. Reconquistado pola transparencia e credibilidade que ofrecen co gallo da catástrofe (...) Nunca crin que un medio en Galicia, onde o control sobre os medios parece noxento, puidera chegar a este nivel. Noraboa e sigan así». «Isto non quita, continúa, que despois de ler a revista especial Los héroes del 13-N , lle teña que facer unha puntualización. Na páxina 9, onde falan sobre a multitude de persoas que nos achegamos á manifestación do 1 de decembro en Santiago din que 'Las arterias del tráfico se colapsan, hasta el punto de que Audasa hace una excepción e indulta el peaje a los automovilistas que siguen tratando de llegar a Santiago por la A-9». Outros medios, di Cid, difundiron o mesmo, mais non se sabe de onde saiu esta paradisíaca versión, pois o director de Relaciones Externas de Audasa respostou a un e-mail para dilucidar a cuestión, que « (...) En ningún caso fue permitido el tránsito de vehículos por los diferentes peajes de la autopista sin previamente abonar la tasa correspondiente (...) Desconocemos la 'fuente' de una información errónea reflejada por diferentes medios de comunicación (incluida TVG) asegurando la apertura de los peajes por parte de Audasa». Queremos creer que probablemente todo fue fruto del entusiasmo solidario suscitado por la movilización popular ante la catástrofe medioambiental. Pensar en maquiavélicas maniobras políticas no haría sino complicar aun más la progresivamente detestable evolución del caso, convertido en casus belli partidista.