Las reservas de la biosfera

OPINIÓN

25 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

LA BIOSFERA es el conjunto de todas las zonas de la Tierra en las cuales es posible la vida. Está formada por todos los seres vivos, tanto vegetales como animales, que pueblan el planeta y por el espacio en el que desarrollan su actividad. La Biosfera es una delgada capa de apenas 30 km de espesor que engloba la atmósfera (capa gaseosa), la hidrosfera (masas de agua) y la litosfera (zona sólida) y se extiende desde las alturas a las que vuela el cóndor (límite superior) hasta las profundidades en las que habitan los peces abisales (límite inferior). Un ecosistema es una porción concreta de la biosfera. Las reservas de la biosfera son áreas representativas de uno o más ecosistemas, no alterados por la acción de los seres humanos o que requieran ser preservados y restaurados, en los cuales habitan especies representativas de la biodiversidad, incluyendo las endémicas, amenazadas o en peligro de extinción. Las reservas de la biosfera se integran en la Red Internacional de Áreas Protegidas, establecidas en el marco del Programa Hombre y Biosfera (MAB) de la Unesco. Este programa surge de la preocupación mundial por: la desaparición de ecosistemas de especial valor, la extinción de especies y la degradación de las relaciones del hombre con el entorno. Con las reservas de la Biosfera, se pretende preservar los principales ecosistemas de la Tierra, conservar la diversidad de las especies que las habitan, disponer de áreas para la investigación ambiental y estimular la educación y la formación integradoras del hombre con la naturaleza. En las reservas de la biosfera, como la del alto Miño en Lugo (la primera en Galicia, que lo es desde noviembre pasado), hay que compaginar conservación con desarrollo y bienes comunes con intereses privados, tanto a corto como a largo plazo.