EN ROMÁN PALADINO
19 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.ME GUSTA la gente con iniciativa, que toma decisiones, que da la cara, que sabe escuchar, hablar y callar, que tiene sensibilidad para diferenciar las voces de los ecos, que descubre que a la verdad sólo se llega por aproximación. Para la oposición, siempre que hay cambios en un Gobierno se produce la oportunidad para señalar la existencia de una crisis sin precedentes, la antesala del cambio para «quítate tú que ahora me toca a mí». Luego, está la moderna discusión sobre la capacidad del que hace los cambios, que es tanto como llevar a las tribunas mediáticas las relaciones entre partido y Gobierno o entre autonomía y Estado. Al ciudadano sin adscripción política lo que le preocupa es que lo público funcione. Un Gobierno es fuerte si pone soluciones a las listas de espera de la sanidad, a los precios de las viviendas, a las demandas de los pensionistas, a las insuficiencias de la renta familiar, a los conflictos juveniles, a la calidad de la enseñanza, y al verdadero estado del derecho a la ciudadanía. Los nombre propios suenan con fuerza en torno a la crisis, por ser titulares en los informativos; pero lo que va a trascender en el tiempo es la huella de lo que supieron hacer con el poder que la sociedad les concedió. Una crisis de Gobierno debe ser el comienzo de otra etapa, con gentes capaces de ilusionar y emocionar superando cualquier catástrofe en la que algunos han podido salir de la mediocridad para situarse en la grandilocuencia; recordando aquel personaje vestido de caballero de la Orden de Santiago que siempre comenzaba sus alocuciones con «¡Fatal!». Galicia no es Nicaragua. Ni pretende que se le trate con la solidaridad caritativa de los campamentos saharauis del Tinduf. Galicia es tierra y mar, ciudad y lugar, sector primario en retroceso y crecimiento imparable del sector terciario; y todo con la continua creación de infraestructuras. Mañana volverá a salir el sol; y algunos podrán reflexionar sobre el pasado, mientras los demás nos implicamos en el futuro.