LAS RIQUEZAS dadas por la naturaleza y las construidas por el hombre se están viendo dañadas, quien sabe si hasta la destrucción total en algún caso de vida salvaje, en los lugares de paso y de asiento del chapapote que nos regala el Prestige . Todos sabemos, aunque sólo sea por nuestra experiencia diaria, que de las riquezas se derivan las rentas que remuneran nuestro trabajo y los beneficios de las empresas, y de estas dos rentas detrae el Gobierno los impuestos con los que produce los servicios públicos y concede las subvenciones. El daño y la destrucción de una parte de las riquezas naturales e industriales de Galicia por los vertidos de fuel del Prestige suponen una pérdida de rentas para los trabajadores y empresarios procedentes de las riquezas mencionadas. Claro está que los trabajadores y empresarios afectados van a percibir subvenciones y transferencias, tanto en dinero como en trabajo de los voluntarios y el ejército, que mitigan los efectos negativos de la catástrofe sobre sus ingresos y riquezas. Pero las pérdidas de riquezas y de rentas son en su totalidad reales para la sociedad en su conjunto, ya que ésta no puede restaurar la situación previa al vertido sin renunciar a la creación de otras riquezas con los recursos empleados en contrarrestar los daños provocados por el vertido. La valoración correcta de los daños y destrucciones de riquezas de la catástrofe que nos ocasiona el Prestige sólo puede realizarse desde el punto de vista de la sociedad en su conjunto. La primera pregunta que hemos de respondernos es ¿a cuántos euros asciende la pérdida de riquezas dadas por la naturaleza y construidas, existentes con anterioridad a la catástrofe? Y si podemos responder a esta pregunta habremos conocido la disminución de rentas actuales y futuras que se deriva de la pérdida de riquezas. La clave para una correcta valoración de los daños se encuentra en conocer la disminución de rentas futuras con origen en la pérdida de productividad primaria de las riquezas marinas dadas por la naturaleza. En este caso, la ausencia de mercado para dichas riquezas nos obliga a recurrir a la economía para conocer la pérdida de riquezas naturales sobre la base de las hipótesis actuales de los especialistas de las ciencias marinas, y en el trascurso de unos años con informaciones, quizás incompletas, pero contrastadas, de la disminución de las rentas futuras atribuibles en exclusiva a los vertidos del fuel. Entre las posibles disminuciones de rentas que han de estimarse se han de incluir el disfrute recreativo y paisajístico del público que accede libremente a las costas gallegas o que paga una cantidad adicional por la habitación de un hotel con vistas a un paisaje natural. También la pérdida de uso pasivo ha de ser tenida en cuenta en la valoración de los daños del Prestige , como sería el caso del mal causado a los ciudadanos por la desaparición para siempre de la costa gallega de una especie salvaje. La ciencia económica dispone hoy de herramientas capaces de resolver la ingente tarea de valorar los daños ocasionados por el Prestige . Si no con certeza absoluta, sí con grados de aproximación acotados con la mayor objetividad posible, y lo que es aún más importante, produciendo datos sistemáticos no sesgados por los intereses parciales de los agentes más directamente afectados. A la tarea de servir a todos con rigor científico nos hemos puesto a trabajar en la Asociación Hispano-portuguesa de Economía de los Recursos Naturales y Ambientales, Aerna (www.aerna.org), un numeroso grupo de profesionales españoles y portugueses que desarrollamos en las universidades y en los centros públicos de investigación nuestra actividad en el área de la economía de los recursos ambientales. En el mes de febrero de 2003, Aerna y el Consello da Cultura Galega ya tienen previsto organizar conjuntamente una jornada con la participación de prestigiosos especialistas implicados en la valoración de los daños del Exxon Valdez y el Erika , entre otros científicos españoles y portugueses. Después de esta jornada se habrán sentado las bases para el desarrollo de la tarea de la valoración de los daños del Prestige a cargo del Grupo de Investigación creado al efecto por Aerna, tarea que durará sin duda algún tiempo, hasta verse finalizada en un informe propio a disposición de todos los que tengan interés en conocer sus resultados.