CARLOS G. REIGOSA
13 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.SORPRENDE que los más altos dirigentes estadounidenses no prevean respuestas para sus achuladas afirmaciones. Sorprende su asombro ante el hecho de que Corea del Norte, una dictadura estalinista impresentable, reaccione y se prevenga tras ser incluida hace un año en el eje del mal por el propio Bush (en un discurso escrito por el periodista David Frum, que ahora acaba de publicar un libro en el que denuncia la improvisación y la mediocridad de la Casa Blanca y en el que califica al presidente de petulante, agrio, impaciente, dogmático y mal informado). Cabría esperar algo más de las cabezas que rigen el imperio, pero esto es lo que hay. Con Corea del Norte desafiando a EE.UU., desvinculándose del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNPN) y hablando de declaraciones de guerra. El chantaje norcoreano es inaceptable (viola también sus acuerdos con Corea del Sur y con EE.UU.) y debe ser atajado cuanto antes, si no se quiere que Japón, Corea del Sur y Taiwán se sumen a la lista de potencias nucleares. El Consejo de Seguridad tiene la palabra. Y los líderes americanos harían un gran favor si moderasen su pasión por las frases felices , como la del eje del mal o la de que pueden hacer dos guerras al mismo tiempo. Seguro.