A DON José María Aznar, definitivamente, no le gusta lo que hacen o decimos los demás sobre el Prestige . De los socialistas piensa que le echan al Gobierno nada menos que la culpa del accidente. En consecuencia, son unos pervertidos. Y de los medios informativos cree, según dijo a la agencia Efe , que estamos ante «la primera catástrofe ecológica convertida en algo espectacular desde el punto de vista mediático». Ignoro si lo dijo como elogio o como reproche a los medios, pero lo dijo. Compadezco al señor presidente. Le envío mi más sentido pésame. Lo tiene que estar pasando fatal. No hay derecho a que pase una Navidad tan amarga por culpa de unas manchas de nada que, además, emigran hacia Francia. Es terrible: cada vez que ve las imágenes de las playas masacradas, de las rocas ennegrecidas, de los araos sacrificados, del ejército blanco de voluntarios, se encuentra un espectáculo mediático. Añadan ustedes las cruces del entierro de Riazor, de los músicos que hacen conciertos solidarios, y el espectáculo mediático se completa, seguramente hasta alcanzar niveles folklóricos. Y si encima se muere Man, el alemán de Camelle, ya tenemos el mártir que añadir a la gran representación. Tiene que ser tremendo para un hacendoso Gobierno que tenía previstos otros mensajes de fin de año: que el 2002 ha sido malo para los terroristas, o que la economía española ha resistido mejor que las europeas y va a resistir mucho mejor en el 2003. ¡Jodidos periodistas! Habéis estropeado la fiesta. ¿A quién se le ocurre llenar las pantallas de televisión de negro chapapote en la España a todo color de este tiempo? ¿A quién se le ocurre llenar las páginas de los periódicos de marineros que recogen el fuel con sus manos? Habéis convertido la catástrofe en algo espectacular desde el punto de vista mediático. Y encima, seguro que contáis hoy la visita de Zapatero a Asturias. Sois unos desleales.