SI ES USTED candidato a una alcaldía y quiere ganar las próximas elecciones, aquí tiene un manifiesto que le garantizará el fervor de los votantes: No haré ninguna obra en aceras y calzadas en mis cuatro años de mandato. Embargaré los vehículos cuyos usuarios tengan tres multas por aparcar en doble o triple fila. Igual tratamiento tendrán los que estacionen en los carriles reservados al transporte público, carga y descarga o en paradas de taxi. Regularé la carga y descarga para que se haga entre las once de la noche y las seis de la mañana. Estará dentro de esta actividad el reparto a deshora de donuts, yogures, refrescos y otras minucias. Se considerará carga y descarga los contenedores de escombros y similares. Los camiones de basura recogerán entre las diez de la noche y las seis de la mañana. Se considerarán también camiones de basura los que se dedican actualmente a la recogida de cartones. A estos últimos se le dotará de un reglamento que fijará las características técnicas que deben tener los vehículos y se les quitará la licencia si derraman por las calles los papeles que no quieren. Perseguiré con firmeza las pintadas en mobiliario urbano, fachadas, aceras, señales de tráfico, árboles, paredes, pilares de puentes, pretiles, camiones, autobuses... Multaré a los que originen ruidos por encima de los fijados por la OMS. Lucharé contra el botellón. Se retirará el perro a todo propietario que no recoja las cacas que el animal haga en la vía pública. Multaré a quienes orinen en aceras y calzadas, rincones de iglesias o esquinas de edificios. Habrá más urinarios públicos, gratuitos. Legalizaré la prostitución para que se creen saludables casas de putas y se erradiquen mancebías al aire libre como las que ahora contemplamos. Construiré algún edificio singular que enriquezca el patrimonio urbanístico. Modelaré una ciudad más a la medida del hombre para hacerle la vida más placentera. Dimitiré si no cumplo estas promesas en mi segundo año de mandato.