El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
E. GONDREDO
13 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.LA CRÍTICA situación que vive hoy Galicia tenía que pasar. Es imposible sustraerse siempre a una catástrofe de proporciones insospechadas cuando cada día existen 600 posibilidades de que ocurra. Tantas como petroleros cruzan frente a nuestras costas. Galicia no puede modificar su situación geográfica, ni puede evitar que cada año sea azotada por varios temporales. Pero lo que resulta imposible de entender es que, padeciendo esos inconvenientes, nadie tome la precaución de alejar el peligro. El accidente de ayer, y el del gasero de enero del 2001, demuestran palpablemente que el dispositivo de separación del tráfico marítimo está demasiado cerca. Esos 50 kilómetros son cuestión de horas para una marea negra. Si hubiese algo de sentido común, se podría esperar que la Xunta se movilizase para separar mucho más la ruta de los buques peligrosos. Pero es posible que no le preocupe, porque ayer no movió un solo dedo para explicar a los gallegos lo que estaba ocurriendo.