Satélites geoestacionarios

| ENRIQUE SÁNCHEZ |

OPINIÓN

UNA FORMA de comunicación más usada cada vez es la basada en satélites. Un tipo particular de satélite es el geoestacionario (GEO). Un satélite GEO está en órbita en torno a la Tierra, pero su altura y la velocidad con la que fue puesto en órbita hacen que parezca fijo en el cielo. Aunque no lo sepamos, estamos muy familiarizados con los satélites GEO. Los partidos de fútbol que compramos a las cadenas de televisión por satélite nos llegan desde ellos. El hecho de que parezcan estar fijos permite que, una vez instalada la antena, no tengamos que moverla continuamente para seguir el desplazamiento del satélite. La órbita GEO es ecuatorial. Los satélites están sobre el ecuador terrestre. Por eso todas las antenas de televisión por satélite están orientadas hacia el sur (en el hemisferio sur lo están hacia el norte). La posición de un satélite GEO está dada por la latitud del punto del ecuador sobre el que aparece fijo. Los satélites GEO españoles Hispasat están en la latitud 30-31 grados oeste (más o menos en medio del Atlántico); a través de ellos emite Vía Digital. Por eso, las antenas de sus abonados apuntan hacia el oeste (y hacia el sur). Canal Satélite emite a través de satélites GEO Astra (de una compañía luxemburguesa), en 7 grados este (en el ecuador, pero hacia Francia); por eso, las antenas de sus abonados miran al sureste. Aparte de distribuir televisión, los satélites GEO también soportan redes privadas de comunicaciones (por ejemplo, la de American Express).