HE TENIDO una pesadilla horrible. Soñé que el Gobierno nos vendía a todas las españolas a un tal Jatamí por un puñado de barriles de petróleo. Fue espantoso. El tal Jatamí este era un ser barbado y tocado con turbante, aficionado a las ejecuciones públicas y a las lapidaciones, y que se ponía enfermo con sólo oler un rioja crianza. Era un misógino recalcitrante que despreciaba tanto a las mujeres, que nos tapaba a todas con pañuelos para poder soportar el asco que le dábamos. Con decirles que incluso se le permitía despreciar el estrecharle la mano a la Reina.... En mi pesadilla, los representantes de nuestro Gobierno nos decían que hay que ser tolerantes con otras culturas (ojo, que no se referían a los moros que entran por el Estrecho), y que si al Jatamí le daban grima las señoras, pues a aguantarse, que trae petróleo. Ya les digo, fue una pesadilla espeluznante. Hay que ver los disparates que se sueñan a veces...