LAS MAREAS rojas son un fenómeno natural conocido desde antiguo en las rías gallegas, que se caracteriza por la aparición en el mar de manchas de una coloración pardo rojiza. Los ecólogos consideran la marea roja o purga de mar como la culminación de la sucesión del fitoplancton en las rías. Cuando en la capa del agua de mar hasta la que penetra la luz (capa fótica) existe abundancia de sales nutrientes que tienen su origen en la remineralización de la materia orgánica previamente sintetizada en los procesos de fotosíntesis, y las condiciones hidrográficas son estables durante un periodo adecuado, puede originarse la marea roja, provocada por la acumulación sobre todo de dinoflagelados, aunque otros organismos fitoplanctónicos también la pueden originar. Las circunstancias que permiten la formación de mareas rojas en las rias gallegas suelen darse al final del verano, por lo que su época usual es entre agosto y octubre, de ahí el dicho «de S. Batolomé a S. Simón non comas mexillón», si bien pueden comenzar a principios del verano y extenderse en algunas zonas hasta diciembre o enero. Las purgas de mar no suelen tener otro efecto que cambios en la coloración del agua, sin embargo en algunas ocasiones, dependiendo de las especies de fitoplancton implicadas en ellas, resultan tóxicas para diferentes organismos marinos y a través de ellos para los seres humanos que los consumen. En Galicia las primeras mareas rojas reconocidas como potencialmente tóxicas se han detectado a partir de 1976.